Marisol Casado: "El triatlón necesita alguna competición más en los Juegos"
28/11/2008 - 10:35(GMT)Adrián R. Huber Madrid, 28 nov (EFE)- La madrileña Marisol Casado se convertirá dentro de unas horas en la única española en presidir una federación internacional de un deporte olímpico, ya que mañana tomará posesión, en el transcurso del Congreso que tiene lugar en Madrid, de la de triatlón (ITU).
Una de las grandes figuras de la política deportiva español en el ámbito internacional, Casado, que fue secretaria general de la española (FEtri) y preside la federación europea (ETU) y la Comisión de Mujer y Deporte del Comité Olímpico Español (COE), comentó en una entrevista con la Agencia EFE aspectos relacionados con su nuevo cargo y con el deporte que une la natación con el ciclismo y la carrera a pie.
P: Su elección es importante en vertiente doble: como figura española al frente de una federación internacional olímpica y porque ese cargo lo va a ocupar a partir de ahora una mujer.
R: Creo que una cosa lleva a la otra. La decisión de presentarme a las elecciones a la internacional está muy conectada con mi relación con la Comisión de Mujer y Deporte del COE. No he llegado aquí de la noche a la mañana. He hecho el camino constante desde cero. Lo he tomado siempre como mi trabajo. Y si las cosas las haces con pasión, te llevan a las cotas más altas.
Cuando entré en esa comisión, reflexioné mucho acerca de cuál era mi rol y aunque ya presidía la federación europea, me di cuenta de lo importante que era que hubiese mujeres que rompieran el molde actual, dominado por los hombres y con escasas posibilidades de acceso a estos puestos. Cuando lo vi en mi mano, me sentí obligada moralmente a ponerme en marcha, porque tenía posibilidades de acceder no sólo a este puesto, sino también, con un poco de suerte, al Comité Olímpico Internacional.
P: ¿Cuándo decidió presentarse y cuándo vio que tenía opciones? R: Opciones reales es algo que creo que he tenido siempre. Yo he tenido el apoyo de Hispanoamérica, que en nuestro contexto tiene muchos votos. Creo que son 22 ó 23. No los tengo contados, porque en mi caso (es candidata única) no ha hecho falta. Eso, unido a que soy presidenta de la europea, en la que de forma hipotética podría tener acceso a otros treinta y tantos votos. Decidí optar al cargo hace dos o tres años, cuando el actual presidente (el canadiense Les McDonald) dijo que no se iba a presentar. Pensé que yo era una buena opción.
P: La referencia hasta ahora era la Infanta Pilar de Borbón, que presidió la Federación Internacional de Hípica. ¿Ha hablado con ella? ¿Le ha dado algún consejo? R: Sí. Hemos coincidido en muchas ocasiones. Ella siempre me ha apoyado mucho y creo que es una de las personas que han confiado en mí desde el primer momento. Ha sido siempre muy cariñosa y siempre ha tenido palabras de apoyo. La última vez en los Juegos de Pekín.
P: Otro salto cualitativo: se puede llegar a presidir una federación internacional siendo mujer y sin tener la sangre azul.
R: Ahí también creo que, en cierto modo, rompo alguna barrera. No quiere que se interprete mal, pero creo que seré de las primeras generaciones que proceden de la gestión federativa profesionalizada.
Yo siempre he sido secretaria general, es decir, directora ejecutiva de la federación. Esa es una barrera rota también. Y yo lo he hecho muy conscientemente. Es difícil que de una federación española se promocione a alguien que no haya sido o sea presidente de la misma.
Y eso sólo se ha dado porque la relación entre José Hidalgo (presidente de la FETri) y yo ha sido excelente.
P: ¿Ha cambiado mucho el triatlón estos últimos treinta años? R: Sí. Ha mejorado mucho. Se ha ido adaptando a cada circunstancia. Ahora, por ejemplo, el Mundial será de varias pruebas y no sólo de una. Estamos inmersos en este congreso en una discusión muy positiva. A nadie en este deporte le asustan los cambios.
P: ¿Qué se puede mejorar aún? R: Supongo que muchas cosas, pero yo aún no lo tengo del todo claro. La mayor baza es estar en el programa olímpico, alertas a lo que el COI nos pide. El triatlón no peligra, en absoluto. Pero necesitaríamos tener alguna medalla más, alguna competición más en los Juegos Olímpicos. Es un desperdicio todo el montaje para sólo dos días. Vamos a trabajar inmediatamente por conseguir una medalla de equipos. Movilizaría a más deportistas y a más países. La prueba de relevos la vamos a probar en los Juegos de la Juventud, en Singapur. Es muy importante, porque llegaríamos a más países.
P: Fue de las pioneras. ¿Cómo era la Marisol Casado triatleta? R: Alta (ríe). Siempre me definí como triatleta popular. Estuve en el primer triatlón que se hizo en España, allá por 1984. Luego competí entre el 86 y el 89. Pero nunca fui deportista de alto nivel. Lo hice por diversión y por salud más que por otro motivo.
P: ¿Le compensa, por tanto, ser ahora la máxima mandataria? R: Hombre, yo llegué aquí de forma natural. De aquélla no había organización, ni federación. Estaban los organizadores y nosotros competíamos. Eso estaba muy bien. Pero llegó un momento en el que nos pareció que debía haber alguna reglamentación, por básica que fuera. Sobre todo de seguridad. Nos juntamos un grupo y de ahí, con la cobertura del Consejo Superior de Deportes, lo que iba a ser una asociación luego acabó siendo una federación. Que yo nunca presidí, siempre quise estar profesionalizada.
P: Por cierto, ¿de pequeña soñaba con ser presidenta? R. Pues no (ríe). No lo soñé ni de pequeña, ni de mayor. Ha sido una cosa que ha ido surgiendo de forma natural. Quizá tenga un carácter que me obliga a progresar. No me gusta quedarme anclada. Me gusta evolucionar. Y mi trabajo ha evolucionado en esta dirección.
Esa es la razón principal Y esto es algo que no sólo pensé yo. Lo pensaban algunos más: que yo era la persona indicada. EFE arh/nam
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