Cargos: no pagar o hacerlo con retraso, al igual que sobrepasar
el límite de crédito puede costar mucho dinero a los consumidores,
pues las multas por cada evento rondan los 30 dólares.
Retiro de dinero: las tarjetas deben emplearse preferentemente
como instrumento de pago directo con el plástico, pero ofrecen la
alternativa de retirar dinero en efectivo.
Esto, sin embargo, no es recomendable porque el costo del uso del
dinero de esta manera aumenta considerablemente.
Por lo general, la tasa de interés del dinero que se saca en
efectivo con las tarjetas es mucho mayor que la tasa impuesta al
dinero que se emplea directamente con el plástico.
Cuando se extrae dinero en efectivo de una tarjeta de crédito se
aplica, además del cargo financiero, un cargo por la transacción que
típicamente es un porcentaje de la cantidad obtenida, de modo que se
duplica el concepto de costo del dinero.