Tres buenas ideas de disfraces
Échale imaginación para tu disfraz de la noche más espeluznante del año con un atuendo que no tiene por qué dejarte el bolsillo vacío. Aquí te damos unas sencillas sugerencias para que estés cómodo pero a la vez entonado.
Miau... igual que un gatoLo más simple si eres de los que no les gusta disfrazarse es un maquillaje sencillo y un disfraz con la ropa que ya tienes en el armario. Con unas sencillas pinceladas con un lápiz negro puedes delinear unas 3 líneas a cada lado de la nariz para que parezcan los bigotes de un gato. En la punta de tu nariz, dibuja un círculo negro para que sea el hocico.
A continuación, debes ir vestido de negro. Escoge de tu armario cualquier pantalón y suéter de cuello alto de color negro y recógete el pelo en un moño o coleta. Y ¡listo!
Cuidado con esa bruja piruja
Deberías comprarte un sombrero de bruja, estos no son muy caros y lo podrás usar o prestárselo a alguien el próximo Halloween.
Maquíllate la cara con un fondo blanco opaco o gris y píntate los ojos en tono negro con sombras en rojo y los labios en negro. Este contraste entre un fondo blanco y unos ojos dramáticos, asustarán a más de uno.
Nuevamente, la ropa debe ser totalmente negra. Si tienes un vestido negro, mejor. Si no, prueba con un abrigo grande de color negro (si no tienes, un amigo seguro que te lo presta. ¡Ah! Y no te olvides de la escoba, coge la de casa.
Qué payaso más divertido
Aquí necesitarías una peluca de un color chillón: rojo, amarillo o azul. Nuevamente, píntate la cara de blanco, pero esta vez usa un blanco alegre, luego con un marcador, delinéate unos labios muy por fuera de los tuyos en forma ascendente (como si estuvieras riéndote) y rellénalo todo con un lápiz de labios rojo.
Vístete con multicolores, entre más colores, mejor, y mezcla todo tipo de estampados. Escoge una camisa o blusa grande y ponte una almohada debajo, para que tengas una barriga alegre. Finalmente, ponte unos zapatos bien grandes, entre más grandes mejor.
Terra/Nina Hofman




