Sexo con robots
"Estoy seguro que ello ocurrirá dentro de unos 40 años, tal vez antes. Encontraremos robots, una pareja para conversar, nos hablarán y nosotros tendremos gusto en conversar con ellos, como si se tratara de verdaderas personas. Estoy seguro de eso", afirma.
La explosiva tesis de Levy, cuya publicación ha causado agitación en la comunidad científica, ha planteado una serie de complicados interrogantes de orden ético.
El académico británico Dylan Evans señala la paradoja inherente a cualquier tipo de relación con un robot.
"Lo que es absolutamente crucial con el sentimiento del amor es la creencia de que el amor no es incondicional ni eterno. Los robots no pueden escogerlo a uno, no pueden rechazarte. Esa relación se puede convertir en algo muy tedioso, y podemos imaginarnos al humano volviéndose cruel hacia su indefensa pareja", dice Evans.
Un robot podría quizás ser programado para tener una voluntad propia y capacidad para rechazar a su pareja humana, "pero en ese caso será muy difícil encontrar quien compre este tipo de máquinas".
Algunos advierten que estas máquinas podrían ser incontrolables.
"No hay que exagerar las posibilidades. En la actualidad, la inteligencia artificial que somos capaces de crear es equivalente a la de un niño de un año", dice por su parte el investigador holandés Vincent Wiegel, de la Universidad Tecnológica de Delft.
Sin embargo Levy es optimista. Está convencido de que los robots dignos de amar aparecerán, y serán beneficiosos para la humanidad.
"Hay millones de personas en el mundo que están solas, quizás porque son tímidos, feos o tienen problemas psicológicos, de personalidad, o sexuales. Siempre habrá millones de personas incapaces de tener relaciones satisfactorias con otros seres humanos, y para ellos la alternativa no es ¿prefiero relaciones con humanos o con un robot? No, la alternativa para ellos es entre la soledad absoluta o la relación con un robot", dice.
AFP

(Getty Images)










