El sueño es una necesidad, no un lujo
10/6/2008 - 08:56(GMT)El ritmo de la vida se acelera cada vez más y la gente intenta sacar más provecho de cada minuto del día. A medida que todo se complica, se tiende a descuidar el sueño pues se percibe como tiempo desperdiciado, perdido para siempre.
"La gente sana tiene la gran tentación de restringir el sueño voluntariamente, acostarse una o dos horas más tarde o levantarse una o dos horas más temprano", afirmó el Dr. Greg Belenky, director del Centro de investigación del sueño y el rendimiento de la Universidad estatal de Washington en Spokane.
"Pero en realidad lo que la gente hace es reducir su productividad y exponerse al riesgos", añadió Belenky.
Ese es un mensaje que los médicos están intentando llevar a los estadounidenses, incluso a los 40 millones de personas que se enfrentan a algún tipo de trastorno del sueño cada año.
Antes de que Thomas Edison inventara la bombilla en 1880, la gente dormía un promedio de diez horas por noche. Hoy en día, los estadounidenses duermen en en promedio 6.9 horas las noches entre semana y 7.5 horas las noches el fin de semana, según la National Sleep Foundation.
"El grupo de gente que duerme lo óptimo es cada vez más pequeño", afirmó el Dr. Chris Drake, científico principal del Centro de trastornos de sueño e investigación del Hospital Henry Ford en Detroit. "Cuando el sueño de una persona disminuye a seis horas o menos, muchas cosas empiezan a volverse muy problemáticas".
Aunque los expertos recomiendan entre siete y ocho horas de sueño por noche, el tiempo necesario puede variar entre individuos.
Pero, aseguró Belenky, la falta de sueño afecta a una persona en una de dos maneras. En primer lugar, la falta de sueño influye sobre el rendimiento en las tareas cotidianas.
"Los efectos sobre el rendimiento se ven de inmediato", apuntó. "Si uno no duerme bien, nota los efectos de inmediato. Se pueden tomar malas decisiones. Se puede pasar algo por alto. Un momento de inatención puede significar salirse de la carretera".
Los efectos a más largo plazo de la privación de sueño tienen que ver con la salud de la persona. Los médicos han relacionado la falta de sueño con aumento de peso, diabetes, presión arterial alta, problemas cardiacos, depresión y abuso de sustancias.
"Las hormonas que procesan el apetito comienzan a desorganizarse", apuntó Drake, quien es también profesor asistente de psiquiatría y neurociencia conductual de la Facultad de medicina de la Universidad estatal de Wayne. Cuando una persona duerme demasiado poco, hay una disminución en la cantidad de leptina, una hormona que suprime el apetito. Al mismo tiempo, la falta de sueño aumenta la grelina, una hormona que estimula el apetito.
Demasiado poco sueño interfiere con la capacidad del organismo para regular la glucosa y puede causar inflamación que lleva a problemas cardiacos y a un aumento en la presión arterial. "La falta de sueño desencadena una respuesta de estrés", señaló Belenky.
Los tipos de persona que no duermen lo suficientemente también se pueden clasificar en dos grupos. En primer lugar está la gente que toma la decisión consciente de no dormir lo suficiente.
Dr.Tango

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