Una dieta saludable reduce el riesgo de muerte entre las mujeres
25/6/2008 - 08:56(GMT) También se recopiló información sobre la edad, el peso y la masa corporal, la presión arterial, el uso de complementos y las rutinas de actividad física.
Las mujeres mayores, aquéllas que más se ejercitaban y las que tomaban multivitamínicos y/o la terapia de reemplazo hormonal eran más propensas a seguir una dieta prudente. Por el contrario, se encontró que las mujeres jóvenes menos activas que eran más propensas a fumar y menos propensas a tomar complementos tenían más probabilidades de consumir una dieta occidental.
Para cuando finalizó el estudio, habían fallecido más de 6,000 mujeres: 1,154 por enfermedad cardiaca, 3,139 por cáncer y 1,718 por otras causas.
Con respecto a la muerte por enfermedad cardiaca y por todas las causas, el consumo de una dieta prudente estuvo asociado con una menor incidencia de mortalidad en comparación con el consumo de una dieta occidental.
La alta adherencia a una dieta occidental estuvo asociada con un riesgo 22 por ciento mayor de muerte por enfermedad cardiaca, 21 por ciento mayor de muerte por todas las causas y un riesgo 16 por ciento mayor de muerte por cáncer.
Aunque una dieta prudente estuvo asociada con un menor riesgo de muerte por cáncer, la relación no parecía tan significativa tras tomar en cuenta otros factores de salud y del estilo de vida.
"Los resultados subrayan la importancia de identificar los esfuerzos para promover la adopción de una dieta saludable", dijo Heidemann.
"Las recomendaciones para prevenir enfermedades crónicas y mejorar la longevidad deberían centrarse en los patrones dietéticos generales, en lugar de nutrientes individuales", agregó.
Lona Sandon, profesora asistente de nutrición clínica del Centro médico de la Universidad Texas Southwestern, dijo que el hallazgo es algo obvio.
"Si consume frutas, verduras y granos integrales, sabemos que estos alimentos mejoran la salud", declaró. "Además, es otro estudio más para convencerle de que una alimentación sana sí marca la diferencia. La alimentación saludable añade años a su vida".
"Y creo que las mujeres en particular deberían prestar atención a este estudio", añadió Sandon, "porque aún prevalece la idea de que las mujeres no mueren por enfermedad cardiaca. Sin embargo, la realidad es que sí lo hacen. Está claro, que en términos del riesgo de enfermedad cardiaca, la dieta sí marca la diferencia".
Más información
Para más información sobre las necesidades dietéticas y de salud, vaya a la U.S. Food and Drug Administration.
Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
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